LA SANTÍSIMA VIRGEN NOS ESPERA HOY EN OCAÑA

 
La Santísima Virgen de los Remedios nos ospera hoy en Ocaña para ganar el jubileo concedido por la Iglesia con motivo del Año de la Fe. Daremos gloria al Señor consagrando la Adoración Nocturna al Corazón de Jesús ante el monumento que se levanta en la Plaza de Cristo Rey ante la iglesia Parroquial.
 
 




 

Tendremos especialmente presente a D. Luis de Trelles y Noguerol nuestro fundador, pues hoy como cada año hacemos, se celebra también la ofrenda nacional de la Adoracion Nocturna ante su tumba en la catedral de Zamora.

CRISTO VIVE - FELIZ PASCUA DE RESURRECIÓN


Esta es la gran verdad que llena de contenido nuestra fe. Jesús, que murió en la cruz, ha resucitado, ha triunfado de la muerte, del poder de las tinieblas, del dolor y de la angustia. No temáis, con esta invocación saludó un ángel a las mujeres que iban al sepulcro; no temáis. Vosotras venís a buscar a Jesús Nazareno, que fue crucificado: ya resucitó, no está aquí (Mc XVI, 6 (Evangelio de la Misa del Domingo de Resurrección).). Haec est dies quam fecit Dominus, exsultemus et laetemur in ea; éste es el día que hizo el Señor, regocijémonos (Ps CXVII, 24, Gradual de esa misma Misa).

El tiempo pascual es tiempo de alegría, de una alegría que no se limita a esa época del año litúrgico, sino que se asienta en todo momento en el corazón del cristiano. Porque Cristo vive: Cristo no es una figura que pasó, que existió en un tiempo y que se fue, dejándonos un recuerdo y un ejemplo maravilloso.

El Consejo Diocesano de la Adoración Nocturna de Toledo, os desea Feliz Pascua de resurreción.

Sábado santo, día de silencio y de conversión


Hoy es un día de silencio en la Iglesia: Cristo yace en el sepulcro y la Iglesia medita, admirada, lo que ha hecho por nosotros este Señor nuestro. Guarda silencio para aprender del Maestro, al contemplar su cuerpo destrozado.

Cada uno de nosotros puede y debe unirse al silencio de la Iglesia. Y al considerar que somos responsables de esa muerte, nos esforzaremos para que guarden silencio nuestras pasiones, nuestras rebeldías, todo lo que nos aparte de Dios. Pero sin estar meramente pasivos: es una gracia que Dios nos concede cuando se la pedimos delante del Cuerpo muerto de su Hijo, cuando nos empeñamos por quitar de nuestra vida todo lo que nos aleje de Él.

El Sábado Santo no es una jornada triste. El Señor ha vencido al demonio y al pecado, y dentro de pocas horas vencerá también a la muerte con su gloriosa Resurrección. Nos ha reconciliado con el Padre celestial: ¡ya somos hijos de Dios! Es necesario que hagamos propósitos de agradecimiento, que tengamos la seguridad de que superaremos todos los obstáculos, sean del tipo que sean, si nos mantenemos bien unidos a Jesús por la oración y los sacramentos.

El mundo tiene hambre de Dios, aunque muchas veces no lo sabe. La gente está deseando que se le hable de esta realidad gozosa —el encuentro con el Señor—, y para eso estamos los cristianos. Tengamos la valentía de aquellos dos hombres —Nicodemo y José de Arimatea—, que durante la vida de Jesucristo mostraban respetos humanos, pero que en el momento definitivo se atreven a pedir a Pilatos el cuerpo muerto de Jesús, para darle sepultura. O la de aquellas mujeres santas que, cuando Cristo es ya un cadáver, compran aromas y acuden a embalsamarle, sin tener miedo de los soldados que custodian el sepulcro.

A la hora de la desbandada general, cuando todo el mundo se ha sentido con derecho a insultar, reírse y mofarse de Jesús, ellos van a decir: dadnos ese Cuerpo, que nos pertenece. ¡Con qué cuidado lo bajarían de la Cruz e irían mirando sus Llagas! Pidamos perdón y digamos, con palabras de san Josemaría Escrivá: yo subiré con ellos al pie de la Cruz, me apretaré al Cuerpo frío, cadáver de Cristo, con el fuego de mi amor..., lo desclavaré con mis desagravios y mortificaciones..., lo envolveré con el lienzo nuevo de mi vida limpia, y lo enterraré en mi pecho de roca viva, de donde nadie me lo podrá arrancar, ¡y ahí, Señor, descansad!

Se comprende que pusiesen el cuerpo muerto del Hijo en brazos de la Madre, antes de darle sepultura. María era la única criatura capaz de decirle que entiende perfectamente su Amor por los hombres, pues no ha sido Ella causa de esos dolores. La Virgen Purísima habla por nosotros; pero habla para hacernos reaccionar, para que experimentemos su dolor, hecho una sola cosa con el dolor de Cristo.

Saquemos propósitos de conversión y de apostolado, de identificarnos más con Cristo, de estar totalmente pendientes de las almas. Pidamos al Señor que nos transmita la eficacia salvadora de su Pasión y de su Muerte. Consideremos el panorama que se nos presenta por delante. La gente que nos rodea, espera que los cristianos les descubramos las maravillas del encuentro con Dios. Es necesario que esta Semana Santa —y luego todos los días— sea para nosotros un salto de calidad, un decirle al Señor que se meta totalmente en nuestras vidas. Es preciso comunicar a muchas personas la Vida nueva que Jesucristo nos ha conseguido con la Redención.

Acudamos a Santa María: Virgen de la Soledad, Madre de Dios y Madre nuestra, ayúdanos a comprender —como escribe San Josemaría— que es preciso hacer vida nuestra la vida y la muerte de Cristo. Morir por la mortificación y la penitencia, para que Cristo viva en nosotros por el Amor. Y seguir entonces los pasos de Cristo, con afán de corredimir a todas las almas. Dar la vida por los demás. Sólo así se vive la vida de Jesucristo y nos hacemos una sola cosa con Él.

VIERNES SANTO


Hoy queremos acompañar a Cristo en la Cruz. Recuerdo unas palabras de san Josemaría Escrivá, en un Viernes Santo. Nos invitaba a revivir personalmente las horas de la Pasión: desde la agonía de Jesús en el Huerto de los Olivos hasta la flagelación, la coronación de espinas y la muerte en la Cruz. Decía: Ligada la omnipotencia de Dios por mano de hombre llevan a mi Jesús de un lado para otro, entre los insultos y los empujones de la plebe.

Cada uno de nosotros ha de verse en medio de aquella muchedumbre, porque han sido nuestros pecados la causa del inmenso dolor que se abate sobre el alma y el cuerpo del Señor. Sí: cada uno lleva a Cristo, convertido en objeto de burla, de una parte a otra. Somos nosotros los que, con nuestros pecados, reclamamos a voz en grito su muerte. Y Él, perfecto Dios y perfecto Hombre, deja hacer. Lo había predicho el profeta Isaías: maltratado, no abrió su boca; como cordero llevado al matadero, como oveja muda ante los trasquiladores.

Es justo que sintamos la responsabilidad de nuestros pecados. Es lógico que estemos muy agradecidos a Jesús. Es natural que busquemos la reparación, porque a nuestras manifestaciones de desamor, Él responde siempre con un amor total. En este tiempo de Semana Santa, vemos al Señor como más cercano, más semejante a sus hermanos los hombres... Meditemos unas palabras de Juan Pablo II: Quien cree en Jesús lleva la Cruz en triunfo, como prueba indudable de que Dios es amor... Pero la fe en Cristo jamás se da por descontada. El misterio pascual, que revivimos durante los días de la Semana Santa, es siempre actual (Homilía, 24-III-2002).

Pidamos a Jesús, en esta Semana Santa, que se despierte en nuestra alma la conciencia de ser hombres y mujeres verdaderamente cristianos, porque vivamos cara a Dios y, con Dios, cara a todas las personas.

No dejemos que el Señor lleve a solas la Cruz. Acojamos con alegría los pequeños sacrificios diarios.

Aprovechemos la capacidad de amar, que Dios nos ha concedido, para concretar propósitos, pero sin quedarnos en un mero sentimentalismo. Digamos sinceramente: ¡Señor, ya no más!, ¡ya no más! Pidamos con fe que nosotros y todas las personas de la tierra descubramos la necesidad de tener odio al pecado mortal y de aborrecer el pecado venial deliberado, que tantos sufrimientos han causado a nuestro Dios.

¡Qué grande es la potencia de la Cruz! Cuando Cristo es objeto de irrisión y de burla para todo el mundo; cuando está en el Madero sin desear arrancarse de esos clavos; cuando nadie daría ni un centavo por su vida, el buen ladrón —uno como nosotros— descubre el amor de Cristo agonizante, y pide perdón. Hoy estarás conmigo en el Paraíso. ¡Qué fuerza tiene el sufrimiento, cuando se acepta junto a Nuestro Señor! Es capaz de sacar —de las situaciones más dolorosas— momentos de gloria y de vida. Ese hombre que se dirige a Cristo agonizante, encuentra la remisión de sus pecados, la felicidad para siempre.

Nosotros hemos de hacer lo mismo. Si perdemos el miedo a la Cruz, si nos unimos a Cristo en la Cruz, recibiremos su gracia, su fuerza, su eficacia. Y nos llenaremos de paz.

Al pie de la Cruz descubrimos a María, Virgen fiel. Pidámosle, en este Viernes Santo, que nos preste su amor y su fortaleza, para que también nosotros sepamos acompañar a Jesús. Nos dirigimos a Ella con unas palabras de San Josemaría Escrivá, que han ayudado a millones de personas. Di: Madre mía —tuya, porque eres suyo por muchos títulos—, que tu amor me ate a la Cruz de tu Hijo: que no me falte la Fe, ni la valentía, ni la audacia, para cumplir la voluntad de nuestro Jesús.

JUEVES SANTO - INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTIA


La liturgia del Jueves Santo es riquísima de contenido. Es el día grande de la institución de la Sagrada Eucaristía, don del Cielo para los hombres; el día de la institución del sacerdocio, nuevo regalo divino que asegura la presencia real y actual del Sacrificio del Calvario en todos los tiempos y lugares, haciendo posible que nos apropiemos de sus frutos.

Se acercaba el momento en el que Jesús iba a ofrecer su vida por los hombres. Tan grande era su amor, que en su Sabiduría infinita encontró el modo de irse y de quedarse, al mismo tiempo. San Josemaría Escrivá, al considerar el comportamiento de los que se ven obligados a dejar su familia y su casa, para ganar el sustento en otra parte, comenta que el amor del hombre recurre a un símbolo: los que se despiden se cambian un recuerdo, quizá una fotografía... Jesucristo, perfecto Dios y perfecto Hombre, no deja un símbolo, sino la realidad: se queda Él mismo. Irá al Padre, pero permanecerá con los hombres. Bajo las especies del pan y del vino está Él, realmente presente: con su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su Divinidad.

¿Cómo corresponderemos a ese amor inmenso? Asistiendo con fe y devoción a la Santa Misa, memorial vivo y actual del Sacrificio del Calvario. Preparándonos muy bien para comulgar, con el alma bien limpia. Visitando con frecuencia a Jesús oculto en el Sagrario.

En la primera lectura de la Misa, se nos recuerda lo que Dios estableció en el Viejo Testamento, para que el pueblo israelita no olvidara los beneficios recibidos. Desciende a muchos detalles: desde cómo debía ser el cordero pascual, hasta los pormenores que habían de cuidar para recordar el tránsito del Señor. Si eso se prescribía para conmemorar unos hechos, que eran sólo una imagen de la liberación del pecado obrada por Jesucristo, ¡cómo deberíamos comportarnos ahora, cuando verdaderamente hemos sido rescatados de la esclavitud del pecado y hechos hijos de Dios!

Ésta es la razón de que la Iglesia nos inculque un gran esmero en todo lo que se refiere a la Eucaristía. ¿Asistimos al Santo Sacrificio todos los domingos y fiestas de guardar, sabiendo que estamos participando en una acción divina?

San Juan relata que Jesús lavó los pies a los discípulos, antes de la Última Cena. Hay que estar limpios, en el alma y en el cuerpo, para acercarse a recibirle con dignidad. Para eso nos ha dejado el sacramento de la Penitencia.

Conmemoramos también la institución del sacerdocio. Es un buen momento para rezar por el Papa, por los Obispos, por los sacerdotes, y para rogar que haya muchas vocaciones en el mundo entero. Lo pediremos mejor en la medida en que tengamos más trato con ese Jesús nuestro, que ha instituido la Eucaristía y el Sacerdocio. Vamos a decir, con total sinceridad, lo que repetía San Josemaría Escrivá: Señor, pon en mi corazón el amor con que quieres que te ame.

En la escena de hoy no aparece físicamente la Virgen María, aunque se hallaba en Jerusalén en aquellos días: la encontraremos mañana al pie de la Cruz. Pero ya hoy, con su presencia discreta y silenciosa, acompaña muy de cerca a su Hijo, en profunda unión de oración, de sacrificio y de entrega. Juan Pablo II señala que, después de la Ascensión del Señor al Cielo, participaría asiduamente en las celebraciones eucarísticas de los primeros cristianos. Y añade el Papa: aquel cuerpo entregado como sacrificio y presente en los signos sacramentales, ¡era el mismo cuerpo concebido en su seno! Recibir la Eucaristía debía significar, para María, como si acogiera de nuevo en su seno el corazón que había latido al unísono con el suyo (Ecclesia de Eucharistia, 56).

También ahora la Virgen María acompaña a Cristo en todos los sagrarios de la tierra. Le pedimos que nos enseñe a ser almas de Eucaristía, hombres y mujeres de fe segura y de piedad recia, que se esfuerzan por no dejar solo a Jesús. Que sepamos adorarle, pedirle perdón, agradecer sus beneficios, hacerle compañía.

"SINO CONFESAMOS A JESUCRISTO, NOS CONVERTIMOS EN UNA ONG"

 
Al presidir la Misa de Acción de Gracias por su elección como nuevo Pontífice ante todos los cardenales electores, el Papa Francisco pronunció su primera homilía y les explicó que "sino confesamos a Jesucristo, la cosa no va. Nos convertiremos en una ONG que da pena pero no en la Iglesia, esposa del Señor".

Desde la Capilla Sixtina, donde ayer fue elegido como el Pontífice número 266 de la Iglesia Católica, el Papa Francisco reflexionó sobre las lecturas de la liturgia de hoy y dijo con claridad, citando al converso Leon Bloy, que "quien no predica al Señor predica al Diablo".

El Santo Padre, en una breve homilía espontánea que duró aproximadamente 7 minutos, señaló que "podemos caminar lo que queramos, podemos edificar muchas cosas, pero sino confesamos a Jesucristo, la cosa no va. Nos convertiremos en una ONG que da pena, pero no en la Iglesia, esposa del Señor".

"Cuando no se camina, uno se detiene. Cuándo no se edifica sobre piedras, ¿qué cosa sucede? Sucede lo que sucede a los niños en la playa cuando hacen castillos de arena, todo se cae y no hay consistencia".

El Papa, relacionando las tres lecturas de hoy, dijo que lo que las une "es el movimiento. En la primera lectura el movimiento es el camino, en la segunda lectura, el movimiento es la edificación de la Iglesia, en la tercera, el Evangelio, el movimiento está en la confesión. Caminar, edificar, confesar".

"Nuestra vida es un camino. Cuando nos detenemos, la cosa no va. Caminar siempre, en presencia del Señor, en la luz del Señor, buscando vivir de modo irreprensible que Dios pide a Abraham en su promesa".

Sobre la acción de edificar, el Papa dijo que al hablar sobre "edificar la Iglesia se habla de piedras: las piedras tienen consistencia, pero son piedras vivas, unidas por el Espíritu Santo. Edificar la Iglesia, la Esposa de Cristo, sobre esta piedra angular que es el mismo Señor".

El Santo Padre alentó entonces a "caminar, edificar-construir, confesar. Pero la cosa no es tan fácil, porque al caminar, al construir, al confesar en estos tiempos tan agitados, hay movimientos que no son propiamente movimientos del camino: son movimientos que nos tiran hacia atrás".

El Papa Francisco dijo además que "cuando caminamos sin la Cruz, cuando edificamos sin la Cruz y cuando confesamos a un Cristo sin Cruz, no somos discípulos del Señor, somos mundanos: somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos del Señor".

"Quisiera que todos, luego de estos días de gracia, tengamos el coraje de caminar en presencia del Señor, con la Cruz del Señor, de edificar a la Iglesia sobre la sangre del Señor, que está sobre la Cruz, y de confesar la única gloria, Cristo crucificado. Y así la Iglesia irá adelante", subrayó.


Al concluir, hizo votos para que "el Espíritu Santo, la oración de la Virgen, nuestra Madre, nos conceda esta gracia: caminar, edificar, confesar a Jesucristo crucificado. Así sea".

ORACIÓN POR EL SANTO PADRE

 

Oh Jesús, Rey y Señor de la Iglesia: renuevo en tu presencia mi adhesión incondicional a tu Vicario en la tierra, el Papa. En él tú has querido mostrarnos el camino seguro y cierto que debemos seguir en medio de la desorientación, la inquietud y el desasosiego.

Creo firmemente que por medio de él tú nos gobiernas, enseñas y santificas, y bajo su cayado formamos la verdadera Iglesia: una, santa, católica y apostólica.

Concédeme la gracia de amar, vivir y propagar como hijo fiel sus enseñanzas.

Cuida su vida, ilumina su inteligencia, fortalece su espíritu, defiéndelo de las calumnias y de la maldad. Aplaca los vientos erosivos de la infidelidad y la desobediencia, y concédenos que, en torno a él, tu Iglesia se conserve unida, firme en el creer y en el obrar, y sea así el instrumento de tu redención. Así sea.
 

ENCUENTRO REGIONAL DE JÓVENES


COF Y CÁRITAS TOLEDO EMPRENDEN LA "CAMPAÑA BEBÉ"


La segunda semana de marzo el Centro de Orientación Familiar (COF) y Cáritas diocesana de Toledo emprenden una campaña de recogida de pañales, leche infantil y donativos, con objeto de dar respuesta a las urgentes necesidades de muchos niños que se ven gravemente afectados por la crisis económica. Se proporciona así una especial atención a los niños más vulnerables, menores de dos años y en situación de exclusión social.

Con el lema “Que no le falte la leche, que no le falte el pañal”, la acción se desarrollará en Toledo capital y Talavera de la Reina.

EJERCICIOS ESPIRITUALES.


En este tiempo de cuaresma como es costumbre desde hace algunos años ofrecemos la posibilidad de realizar un fin de semana de ejercicios espirituales promovidos por la Adoración Nocturna en la localidad de Madridejos (Toledo) serán del 8 al 10 de  marzo en el Convento de las M.M. Clarisas Franciscanas. 
El predicador sera el Rvdo. P. D. Mario Tarjuelo, sacerdote diocesano.
Para más información pueden contactar en el teléfono 678231267. 

PEREGRINACIÓN DIOCESANA DE LA ADORACION NOCTURNA CON MOTIVO DEL AÑO DE LA FE

 
PROGRAMA
Ocaña, Sábado 13 de Abril de 2013

18:00 h. Acogida, bendición y envío de peregrinos en la Iglesia de Santa Clara. (Convento de M. M. Clarisas - Plaza de Ercilla).
18:15 h. Procesión de banderas cantando el rosario hasta la Iglesia Parroquial de Santa María de la Asunción.
19:00 h. I Vísperas y Celebración de la Eucaristía. Exposición del Santísimo Sacramento y tiempo para la adoración.
20:30 h. Procesión eucarística hasta el monumento al Sagrado Corazón de Jesús en la Plaza de Cristo Rey, profesión pública de fe y bendición.
21:00 h. Oración Jubilar, reserva del Santísimo Sacramento y besamanos de la imagen de Ntra. Sra. de los Remedios.

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Durante el Año de la fe entero, convocado desde el 11 de octubre de 2012 hasta todo el 24 de noviembre de 2013, podrán lucrar la Indulgencia plenaria de la pena temporal por los propios pecados impartida por la misericordia de Dios, aplicable en sufragio de las almas de los fieles difuntos, todos los fieles verdaderamente arrepentidos, que se hayan confesado debidamente, que hayan comulgado sacramentalmente y que oren según las intenciones del Sumo Pontífice:

Cada vez que visiten en peregrinación una Basílica Papal, una catacumba cristiana, una Iglesia Catedral, un lugar sagrado designado por el Ordinario del lugar para el Año de la fe (por ejemplo los Santuarios dedicados a las Santísima Virgen María) y allí participen en alguna celebración sagrada o, al menos, se detengan en un tiempo de recogimiento con piadosas meditaciones, concluyendo con el rezo del Padre Nuestro, la Profesión de Fe en cualquier forma legítima, las invocaciones a la Santísima Virgen María.

Del Decreto de la Penitenciaría Apostolica sobre la indulgencia para el año de la fe.


AULA DE TEOLOGIA DESDE EL CORAZÓN DE CRISTO

Queridas familias:
Hace ahora tres años comenzó la andadura del “Aula de Teología desde el Corazón de Cristo” en el Instituto Teológico “San Ildefonso” de nuestra archidiócesis. El fin de este Aula es ayudar a sacerdotes, religiosos/as y seglares a profundizar en la teología desde la perspectiva del Corazón de Jesús.
En este año en el que en el marco del plan pastoral diocesano se ha dado una especial importancia a la familia desde el Aula y en colaboración con la Delegación diocesana de la Familia hemos querido ofrecer un curso de formación dirigido a los matrimonios y a los agentes de la pastoral familiar de nuestra diócesis. Con el título: “La familia: manifestación del Amor del Corazón de Jesús” el profesor D. Antonio Amado, de la Universidad de los Andes de Santiago de Chile, abordará los aspectos más importantes de la vida familiar desde la perspectiva del Corazón de Cristo.

Ofrecemos a continuación todos los detalles del curso:

Calendario:
Sábado 2 Marzo:
1 sesión: “La familia comunidad de vida y amor” (Del Génesis a S. Pablo)
2 sesión: “Santidad y amor esponsal. El amor de Xto a la Iglesia modelo del amor esponsal”

Sábado 16 de Marzo:
1 sesión: “ La paternidad divina como fuente y origen de toda paternidad. La paternidad humana icono de la paternidad divina”
2 sesión: “La vida familiar educadora de los hijos” y 16 de Marzo (Sábado)

Horarios:
16.30h a 18.00h (Conferencia y diálogo)
18.30h a 20.00h (Conferencia y diálogo)

Inscripción y matrícula:
Habrá servicio de guardería durante las ponencias. Para organizarlo bien y para saber cuántos monitores vamos a necesitar, os pedimos que nos aviséis de cuántos niños vais a traer, sus nombres y sus edades, escribiendo a cuidademishijos@gmail.com. Os rogamos que los apuntéis en ese correo hasta el miércoles 27 de febrero para la sesiones del 2 de marzo y hasta el miércoles 13 de marzo para las sesiones del 16 de marzo.

INSTITUTO SUPERIOR
ESTUDIOS TEOLÓGICOS SAN ILDEFONSO
Plaza de San Andrés, nº 3 - 45002 Toledo - Teléfono / Fax: 925 226 029

La matrícula para el curso son 15 euros que se abonarán al llegar. Serán destinados a sufragar los gastos del mismo.

Con el deseo de que este curso pueda ayudar a muchas familias de nuestra diócesis a crecer en su vocación de Iglesia doméstica os saludan con afecto:

José María Alsina Casanova
Director del “Aula de Teología desde el Corazón de Cristo”

Miguel Garrigós Domínguez
Delegado de Familia y Vida

EL ICONO DE LA VIRGEN DE CZESTOKHOWA VISITA TOLEDO DEL 26 AL 27 DE FEBRERO



El Icono de la Virgen de Czestokhowa, que ya ha peregrinado por toda Europa, en defensa de la vida humana y su dignidad, llegará a Toledo los próximos días 26 y 27 de febrero.

Esta peregrinación es una respuesta a las palabras de Juan Pablo II que hablaba de la urgencia de una oración por la vida que abarque al mundo entero. Miles de personas, en pueblos y ciudades, se acercan a rezarle y a confiarle el cambio de los corazones y de la sociedad, para que la vida humana sea respetada, querida y acogida.

Esta iniciativa se llama “De océano a océano”, porque empezó en el este de Rusia, junto al Océano Pacífico, y después de recorrer más de una veintena de países terminará en el Océano Atlántico, en Fátima (Portugal), desde donde se llevará a Canadá para seguir la ruta por el continente americano.

En España la experiencia está siendo extraordinaria y está superando todas las expectativas. En cada población es recibida con cantos, con bailes típicos y sobre todo, con una profunda devoción. Los fieles que han acudido a los distintos actos no tienen palabras para expresar la emoción y la paz que experimentan al ofrecer a la Virgen la defensa de toda vida humana. (Más información en www.deoceanoaoceano.org).

El Icono de la Virgen llegará a Toledo el 26 de febrero. Tendremos una Vigilia de Oración por la Vida, presidida por nuestro Sr. Arzobispo, en la Capilla de la Adoración perpetua, que comenzará a las 23h y finalizará a las 24h. Pasará la noche en dicha Capilla. Al día siguiente, celebraremos una Misa por la defensa de la vida, en la Parroquia de San Julián a las 9 de la mañana, que presidirá por nuestro Sr. Arzobispo. Al término de la Misa, el Icono será llevado a Ávila.
Fuente: Architoledo.org